La madre de la adolescente reclamó la pena máxima para el principal acusado, denunció demoras en la investigación y contó cómo atraviesa el dolor por la pérdida de su hija.
El acusado, de 50 años, trabajaba en el Sanatorio Méndez del barrio de Caballito desde enero de este año. Fue detenido por sus propios compañeros de trabajo.