
La investigación contra el exdiputado y dirigente sindical Facundo Moyano tuvo varios giros a lo largo de este martes. Todo comenzó durante la madrugada de este martes, cuando una joven de 23 años salió corriendo semidesnuda y en estado de conmoción de un edificio ubicado en el barrio porteño de Belgrano.
Horas después, el exlegislador quedó detenido, la denunciante modificó su primera versión de los hechos y la Justicia ordenó un allanamiento en el departamento donde ocurrió el episodio.
El hecho que desató el escándalo se produjo cerca de las 5 de la madrugada en una propiedad ubicada sobre la avenida del Libertador. Según el parte policial, la influencer de 23 años, Candela Arizaga, salió corriendo del departamento donde se encontraba junto a Moyano y pidió ayuda.
Agentes de la Policía de la Ciudad intervinieron luego de un llamado al 911. Minutos más tarde, personal del SAME asistió a la joven y la trasladó al Hospital Pirovano para recibir atención médica y psicológica. En un primer momento, Arizaga manifestó que había sido agredida por el dirigente sindical. Además, el parte indicó que ambos se habrían encontrado bajo los efectos de estupefacientes.

Con esos primeros elementos, el fiscal Julián Pistone, de la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte, ordenó la detención del exdiputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Durante la jornada, Moyano fue trasladado a la Oficina Central de Identificación (OCI) para ser fichado y verificar sus antecedentes, antes de quedar alojado en la Comisaría Vecinal 4D del barrio de Barracas. El dirigente se negó además a realizarse los estudios de sangre y orina solicitados por la Justicia para determinar si había consumido sustancias.
Horas después, la causa dio un giro cuando, desde el Hospital Pirovano, Candela Arizaga declaró ante la Unidad de Violencia de Género y aseguró que Moyano “no le pegó” y que “no le hizo nada”. Según su testimonio, el episodio se “descontroló” luego de que ambos consumieran drogas.
Su abogado, Diego Storto, explicó que la joven dio una declaración breve porque no se encontraba en condiciones y anticipó que ampliará su testimonio una vez que se recupere. Cerca de las 18 horas, la influencer fue dada de alta y pudo volver a su casa.

Durante la tarde del martes, la Justicia allanó el departamento de Moyano en Belgrano para buscar pruebas que permitan reconstruir lo ocurrido. El procedimiento estuvo orientado a encontrar drogas, identificar el lugar en donde supuestamente se produjo el consumo de estupefacientes y secuestrar registros de las cámaras de seguridad.
Alrededor de las 21, Facundo Moyano quedó en libertad, aunque sigue imputado en el caso. Al salir de la sede de la fiscalía en Saavedra, el exdiputado habló brevemente sobre el episodio con la influencer. “Está todo aclarado”, dijo antes de abandonar la zona.


