
Candela Arizaga volvió a negar la existencia de violencia de parte del ex diputado Facundo Moyano y confesó que «quiere que todo se solucione» para ver a su pareja.
La joven de 23 años conversó con la prensa luego de declarar y pidió que se levanten las restricciones dictadas en contra del sindicalista.

Arizaga, que se expresó por primera vez sobre lo ocurrido el último martes en el barrio porteño de Belgrano, confirmó que sufrió un «brote psicótico» como consecuencia del «consumo» de estupefacientes.
Acompañada de su nuevo abogado Roberto Herrera, reiteró que se encuentra «bien» y sostuvo que su perro está en la ciudad santafesina de Rosario.
La influencer prestó testimonio en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.° 3 de la Ciudad de Buenos Aires Especializada en Violencia de Género.

En este sentido, lamentó no tener contacto con Moyano, imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
«Quiero que todo se solucione para ver a mi pareja», consignó la joven al reiterar la inocencia de su novio.
Además, reveló que su familia «conoce» al hijo de Hugo Moyano, a la vez que agregó: «Facu cree en mí y quiere que crezca».
Con respecto al episodio acontecido en el departamento de Libertador al 5400, precisó que ella se retiró del edificio por sus propios medios, ya que bajó por el ascensor, abrió la puerta y salió corriendo, tal como se observa en las imágenes registradas por las cámaras de seguridad.
«Nunca me pasó algo así», sostuvo Arizaga, que era representada por el abogado Diego Storto desde el principio de la investigación.


