Nadia Walezuk, una joven de 31 años del partido de Laferrere, fue a un centro de estética para realizarse un tratamiento estético y le inyectaron acido hialurónico en los labios. Desde ese momento, lo que debió ser un servicio, pasó a ser una pesadilla.
A los minutos de la primera inyección, comenzó a sentir dolores en la boca y ni siquiera pudo terminar la sesión. Al regresar a su casa, la situación se agravó, y volvió al negocio para reclamar, pero fue recibida con insultos y golpes por parte de los dueños.
El local «Time Estética» se encuentra ubicado en la calle Beethoven y el supuesto tratamiento estético costaba sesenta mil pesos, pero la denunciante aprovechó una promoción a mitad de precio. «Solo me colocó media jeringa porque no aguantaba más el dolor» declaró Nadia, quién agrega estar afiebrada hace más de 24 horas.

EL DUEÑO DEL LOCAL TAMBIÉN LA DENUNCIÓ
Cuando Nadia fue a hacer la denuncia, se encontró con una sorpresa: El dueño del centro de estética, Emanuel Sambataro, la había denunciado primero por un intento de robo.
La denunciante aseguró que en ningún momento intentó pedir disculpas y que directamente la atacó. “Mi hermana comenzó a filmar su forma de agredirme. Le pegaron para tirarle el celular y se lo quería romper” agregó.
La investigación recién comienza. Según las primeras versiones, ninguna persona de ese centro de estética tendría título ni de médico, ni de cirujano, los únicos habilitados a inyectar sustancias en las personas.


