Un hombre de 30 años se había presentado en la casa de su expareja y, tras propinarle varios golpes y una puñalada en el pecho, escapó corriendo por las calles de Ensenada. Tras el aviso al 911, dos patrulleros del Comando de esa localidad lo persiguieron varias cuadras, hasta que el hombre se vio rodeado y blandiendo su cuchillo, decidió arrojarse a un canal de agua y lodo de dos metros de profundidad.
El hecho ocurrió en las calles Remedios de Escalada y Bolivia, donde aproximadamente diez efectivos de la policía cercaron al violento. El hombre, corriendo entre los juncos, decidió arrojarse al pantano y fue allí cuando cuatro efectivos mujeres se arrojaron para capturarlo.

Entre el agua y el lodo, las mujeres resistieron los golpes del acusado y pudieron arrestarlo para trasladarlo a la comisaría. El cuchillo con el cuál había atacado a su exnovia fue arrojado el agua. Quedó detenido por lesiones y por resistencia a la autoridad.

