
El expolicía Darío Chaves Rubio, con prisión perpetua por el crimen de Melody Barrera en agosto del 2020, golpeó a su pareja durante una visita en la cárcel.
Según información publicada por mdzol.com, la mujer había concurrido al penal para una «visita higiénica», pero se habría negado durante una discusión y Chaves Rubio comenzó golpearla en el rostro.
Los guardias del módulo 6B del complejo Nº II San Felipe actuaron rápidamente y llevaron a la mujer al centro sanitario del penal, donde recibió atención por los hematomas en la cara.
A Chaves Rubio lo recluyeron en una unidad denominada Resguardo de Integridad Física para evitar posibles represalias que, de acuerdo a los códigos «tumberos», pueden tomar los otros internos contra el agresor de una mujer y por vulnerar los momentos íntimos.
Había sido condenado a prisión perpetua en septiembre del año pasado en un fallo histórico en Mendoza. Fue la primera vez que se condenó un crimen de odio por condición de género con juicio por jurados. Chaves Rubio fue incriminado por un testigo que declaró haberlo escuchado decir: «Voy a ir a buscar el arma y cagar a tiros al travesti».
El sábado 26 de agosto de 2020, en plena pandemia, el entonces policía fue en su vehículo hasta las calles Correa Saá y Costanera de San José, Guaymallén, se acercó a Melody y desde el auto la acribilló de seis balazos en el pecho y en la espalda con su arma 9 mm reglamentaria.
Ahora, por la agresión contra su mujer, tomo intervención el fiscal de Violencia de Género Daniel Carniello, que deberá actuar de oficio ya que la víctima se negó a presentar la denuncia.


