
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 29, condenó este miércoles a prisión perpetua a Federico Amador por el crimen de su expareja Marianela Rago Zapata, la joven de 19 años hallada asesinada de 23 puñaladas y degollada en su departamento del barrio porteño de Balvanera en julio de 2010.
El acusado fue condenado como autor del delito de «homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y alevosía», por lo que Amador (36) salió esposado de la sala de audiencias, ya que había llegado en libertad al debate oral.

«Hoy volvemos a vivir», dijo el hermano de Marianela, Matías Rago Zapata, segundos después de haber escuchado el veredicto condenatorio.
Horas antes, en su alegato, el abogado defensor de Amador, Luis Ricca, había pedido la absolución de su defendido, al afirmar que «no existen pruebas directas» que lo vinculen con el asesinato.

«Creo que en esta causa lo único que se probó es la violencia de género. Pero eso no significa que el acusado haya sido el autor de un homicidio. Amador pudo haber ejercido violencia de género contra Marianela, pero eso no significa que sea el homicida», señaló el letrado.
Es que, durante el debate, tanto familiares de la víctima como amigas y allegados expusieron varias situaciones de violencia física y psicológica que presuntamente la joven estudiante de periodismo sufrió por parte de su expareja, a quien conoció en la ciudad fueguina de Río Grande en 2008, calificando a la relación como «tóxica».
EL FEMICIDIO

Marianela fue asesinada el 27 de junio de 2010, degollada y con 23 puñaladas en su departamento del barrio porteño de Balvanera.
La joven estudiante de Periodismo fue hallada el 28 de junio de 2010, cuando su hermano Matías fue a ver qué pasaba en el departamento 7mo. «A» que la víctima alquilaba en la calle Tucumán 2080.
Marianella yacía en el piso del living y, según la autopsia, murió degollada y con 23 puñaladas realizadas mediante una cuchilla, que desapareció del cajón de la cocina de la casa.

