
El único imputado por la masacre de la familia en la víspera de Año Nuevo en Chascomús debía reincorporarse a la Policía Bonaerense el día después de los crímenes de su padre Diego Reddy; la pareja María Eugenia Suárez y el hijo de 12 años de ambos, Ignacio.
Francisco estaba con carpeta médica por un accidente cumpliendo funciones del 1 al 29 de diciembre. Llevaba casi dos años en la fuerza y pertenecía a la UTOI (tropa de choque) de Dolores. Se negó a declarar ante el fiscal Jonatan Robert, que ampliará su imputación esta semana.
Fue clave para la detención una cámara de seguridad situada sobre la Ruta N°2 que grabó su camioneta Chevrolet S10 entrando y saliendo del establecimiento. En esa misma camioneta encontraron la carabina Maheli 22 con la que habría cometido la masacre.

