
Un chef profesional de La Plata fue desvalijado por una joven que había conocido hace dos meses a través de la aplicación de citas, Tinder.
La víctima, de 46, la había invitado a cenar a su domicilio con la intención, además, de que se quede a dormir, ya que la chica venía, según su relato y su perfil en la red social, desde el barrio porteño de Caballito. Ambos se estaban conociendo y era el quinto encuentro.
No era la primera vez que se veían en ese lugar. La implicada, que dijo llamarse «Sofía» y tener 22 años, ya conocía el inmueble del chef.
ASÍ LLEGABA Y LA RECIBÍA LA VÍCTIMA
La mujer dijo que “vivía en una casa de Caballito junto a sus padres y se dedicaba a colocar uñas y pestañas”, denunció la víctima.
El domingo pasado “Sofía” arribó al departamento del centro platense, en un Uber desde Caballito. El viaje lo pagó la víctima.
El chef la recibió y subieron al departamento. Allí le ofreció una picada de salamín y un vaso de fernet con coca.
Luego el chef preparó la cena, comieron y continuaron tomando fernet.
ASÍ LO ROBABAN MIENTRAS DORMÍA
Según relató la víctima, en medio de la charla, “se le apagó la cabeza” y se quedó dormido hasta el día siguiente, que se despertó mareado, aturdido y sin recordar nada.
Al abrir los ojos “Sofía”, ya no estaba. Su domicilio estaba “todo dado vuelta y desordenado” y constató el faltante de varios elementos de valor, entre ellos, dinero en efectivo que tenía guardado en un cajón.
“La totalidad de los ambientes se encontraban revueltos y desordenados”, sostuvo en su denuncia.
La “Viuda negra” le robó “tres sacos marca Old Bridge talle XL, uno color negro, otro azul y otro azul de tela de lino; pantalones en una cantidad aproximada de ocho de marcas Key Biscayne; dos pares de zapatillas de cuero numero 42 una color negro y otro color blanco, de la marca Key Biscayne; diez remeras mangas corta en varios colores misma marca que zapatillas y pantalones. También un saco de paño en color negro talle XXL; un perfume marca Antonio Banderas, edición limitada; un celular Samsung A54 G y de color negro”.


Según la víctima, era la 5° vez que se veían. Le pagaba los Uber que la traían desde Caballito
En las cámaras de seguridad del edificio se puede ver a la mujer haciendo pasar a un grupo de personas y a las mismas escapando, más tarde, con bultos.

