
Wanda Nara declaró como testigo en la causa en la que se investiga a su exabogado Nicolás Payarola acusado de presuntas estafas contra varios damnificados, uno de ellos, el futbolista Gonzalo Montiel.
Este lunes la mediática se presentó en una sede judicial de Benavídez y brindó su declaración frente al fiscal Cosme Iribarren.
De todas las denuncias contra Payarola la que complicó a Nara es la de Macarena Posse. Se trata de una abogada contratada por Payarola para representarla en cuatro expedientes en torno a su mediático divorcio con Mauro Icardi.
Según la presentación de Posse, para representar a Nara acordaron una cláusula de un pago de 600 mil dólares si se rescindía ese patrocinio antes del año. Ese vínculo fue cortado a los pocos meses de iniciado y la abogada reclamó esa suma de dinero.
«QUEDATE TRANQUILA»

Sobre la cuestión, Wada Nara, explicó ante el fiscal: «Payarola me dijo´quedate tranquila que no tenés que pagar nada, los honorarios los tiene que pagar Mauro y que ellas iban a cobrar del ajuste de honorarios de la justicia´».
Según la mediática, fue Elián Valenzuela, alias LGante, quien le presentó a Nicolás Payarola y que «luego de siempre ser representada por Ana Rosenfeld», dejó la parte penal en Payarola y lo civil en Posse contratada por el abogado detenido.

«Recuerdo que tuve una situación puntual en mi casa de Santa Bárbara en noviembre del año pasado y Elian Valenzuela me lo presentó a Payarola para que se encargue la parte penal y seguía siendo mi letrada civil Ana» dijo Nara ante el fiscal.
Luego añadió que «después de eso como penal y seguía siendo mi letrada civil Ana. Después de eso como se llevaban mal, no coincidían es que Nicolás contacta a las letradas».
Nicolás Payarola fue detenido a fines de noviembre en su casa del Golf Club de Nordelta, en Tigre, durante un allanamiento.

Payarola enfrenta acusaciones de estafa, defraudación por administración fraudulenta y lavado de activos de origen delictivo. Su detención ha sido un evento notable en la historia judicial de Argentina, y su situación sigue siendo complicada con la aparición de nuevos denunciantes y la complicidad de figuras públicas en sus operaciones.


