
La justicia dictó la prisión preventiva de César Alejandro Cervantes (54), el asesino al volante que atropelló a cuatro bomberos del cuartel de Ciudad Jardín, en Tres de Febrero, que apagaban pastizales sobre la avenida Márquez, en Morón, y causó la muerte de Matías Di Paolo (33) y lesiones gravísimas en otros tres servidores públicos.
El pedido para que siga preso fue realizado por el fiscal Matías Rappazzo, de la UFI N° 7 de Morón y le enrostra al conductor los delitos de homicidio simple con dolo eventual por el fallecido y lesiones gravísimas y graves respecto de los otros tres bomberos.
El juez de Garantías Roberto Maximiliano Carletti convalidó la decisión y solicitó cupo al Servicio Penitenciario Bonaerense para que sea trasladado a un establecimiento carcelario, cosa que ya se efectivizó: se encuentra alojado en la Alcaidía Departamental de Merlo.
Cabe recordar que a Micaela Quipildor (pareja de Di Paolo) y a Milagros Barrionuevo, que formaban parte de la comitiva, debieron amputarles una pierna a cada una, mientras que Mateo Heinrich, el otro servidor embestido, sufrió múltiples fracturas y daños en el cuerpo de los que afortunadamente se recupera.
Según publico el portal Primer Plano Online, Cervantes estaba al mando del VW Vento la noche de la tragedia y todo indica, aunque aún no está del todo esclarecido, que intentaba pasar a una camioneta en el momento en que chocó de frente contra los bomberos: a tres los aplastó contra la carrocería del autobomba y al fallecido Di Paolo lo hizo volar por alrededor de 50 metros.
«Fue una conducta temeraria: se tendría que haber representado que, haciendo eso en una en un en una calle que no es un autódromo, puede matar a alguien”, reflexionó otra fuente con acceso al expediente.

