
La millonaria carga de ketamina líquida descubierta por la Policía de la Ciudad de forma inesperada en un falso tanque de combustible de un camión que había estacionado en doble fila en Caballito ingresó desde Paraguay, vía Formosa, el 25 de marzo pasado, a través del Paso Internacional Clorinda-Puerto José Falcón.
El chofer, de 40 años y nacionalidad paraguaya, no podía desconocer que llevaba la sustancia que suele tener como destino fiestas electrónicas. Se estima que hubo alguna falla en los controles aduaneros. ¿Lo dejaron pasar por negligencia, descuido o complicidad?
Ahora mismo, los investigadores esperan informes de la empresa transportista, de sus dueños, pericia del celular incautado al chofer y las condiciones que permitieron su ingreso.

Teniendo en cuenta que un litro de ketamina, en el mercado negro, tras su tratamiento con cloruro bencetonio y agua, rinde 50 gramos, lo que llevaba el chofer -600 litros, según el último pesaje- daría un total 30.000 gramos.
Cada dosis (de 0,8 gramos) se comercializa entre 15 y 20 mil pesos, lo que dejaría entre 450 y 600 millones de pesos de ganancia en el mercado minorista local. La sustancia, utilizada en veterinarias y laboratorios, produce euforia y alteración psicomotriz una vez solidificada para su consumo.
De acuerdo a la información publicada por Infobae, ese mismo miércoles pasaron la frontera otros cuatro camiones de la empresa de transporte para la que trabaja el chofer paraguayo. Dos de esos cinco salieron del país hacia Chile. Un tercero fue requisado y no se encontró nada.
EL CASO
Este sábado, la Policía de la Ciudad identificó un camión estacionado en doble fila en la Avenida J.B. Alberdi al 500. Según explicó un agente de la División Antidrogas Sur, efectivos en un móvil, al ver al camión en infracción, hicieron “un toque de luces”, en ese momento, una persona que lo acompañaba se retiró.

Notaron que el chofer presentaba una actitud confusa y evasiva, sin poder justificar su presencia en la zona. Nervioso, de forma espontánea reveló que llevaba ketamina.
Durante la inspección del vehículo, los efectivos constataron que el camión tenía dos tanques de combustible: uno cargado con gasoil y otro que no estaba conectado a la bomba de combustible, el cual contenía un líquido transparente.
Las pruebas realizadas sobre una muestra extraída del tanque permitieron determinar que el líquido era ketamina líquida.

