
Los padres de los alumnos que asisten a la Escuela Secundaria N°41 de La Plata reclaman seguridad para los chicos luego de que uno de los acusados por el crimen de Kim Gómez se reincorporara a las clases.
El joven, que tenía 14 años cuando la nena fue asesinada, es inimputable. Sin embargo, está alojado en el Instituto Araoz Alfaro, bajo resguardo judicial, debido a que la Justicia sostiene que no está garantizado que no vuelva a poner en riesgo su vida o la de los demás.

En este contexto, dos de los padres expresaron su preocupación porque el cómplice de Tobías Godoy comparte el aula con sus hijos. “Es un asesino mezclado entre chicos bien. Nosotros los criamos, les damos educación para que salgan buenos chicos y nos metieron a este personaje en el medio”, expresó José en diálogo con Telenoche. Según indicó, el joven pedía prestado el celular a algún compañero —ya que él no tiene— y les mostraba sus redes con videos del caso.
En cambio, otra madre -de nombre Marisa-, descubrió la identidad del adolescente un día antes de que se difundiera ese video. Ella había ido a la escuela por una situación diferente. “Él le mostró a mi hijo que adentro de un fibrón llevaba droga al instituto. Vine a hablar con la directora, que me atendió y me dijo que se iba a encargar del tema”, explicó.
Al día siguiente, las autoridades de la escuela citaron a los padres a una reunión junto a directivos del Instituto Araoz Alfaro. Fue allí cuando todos terminaron de comprender quién era ese alumno que había llegado al colegio. Aseguran que los estudiantes del establecimiento tienen miedo de concurrir a clases y los padres están organizando una movilización frente a la Escuela Secundaria N°41 para este miércoles.

