
En una jornada cargada de tensión en los tribunales de San Isidro, Verónica Ojeda declaró en el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona. Habló de condiciones «inhumanas», que estaba «hinchado como una pelota», viviendo en un ambiente de suciedad y abandono. Tabién apuntó contra los imputados al grito de «hijos de puta» y «asesinos».
El cierre de la jornada judicial derivó en un escándalo sin precedentes cuando el neurocirujano Leopoldo Luque rompió su estrategia de silencio para contraatacar.
El médico reprodujo un audio donde se escucha a un Maradona con la voz quebrada y balbuceante por el alcohol, con el objetivo de demostrar que Verónica Ojeda estaba presente en esos episodios y no los denunció en su momento.
«Me cuesta entender cómo ella dice que lo vio mal y no alertó a nadie; si lo hubiera hecho, la historia sería otra», lanzó Luque, buscando trasladar la responsabilidad del abandono hacia la propia querellante.

La reacción de Ojeda fue inmediata y visceral, transformando la sala en un campo de batalla. Al sentirse atacada y ver cómo se utilizaba un audio vinculado a un tratamiento de su hijo, la expareja del Diez estalló en un grito que paralizó la audiencia: «¡No te metas con mi hijo, hijo de puta!».
El exabrupto obligó a los jueces a intervenir de urgencia para frenar la escalada de violencia verbal, en un clima donde el dolor por la muerte del ídolo terminó de romperse para dar paso a un crudo enfrentamiento personal y judicial.
¿QUÉ DIJO OJEDA?

Durante su declaración, que se extendió por varias horas y estuvo marcada por el llanto y la indignación, Ojeda acusó al círculo cercano de suministrarle drogas y alcohol para mantenerlo aislado y vulnerable.
La testigo presentó una grabación inédita de casi dos horas y cruzó duramente a los imputados presentes, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, a quienes calificó abiertamente de «asesinos».
Según su testimonio, existía un plan sistemático para «sacarle cosas» a Maradona, impidiendo incluso que sus familiares pudieran verlo a solas o brindarle una atención médica adecuada.
Frases destacadas de la declaración:
- «Diego no estaba en una internación domiciliaria; estaba en un lugar de abandono total».
- «Entré a la habitación y el olor era insoportable, estaba todo sucio y descuidado».
- «Tenía un inodoro químico al lado de la cama; era indignante y humillante verlo así».
- «Estaba tan hinchado que no parecía él; tenía la cara y el cuerpo totalmente deformados».
- «A Diego lo tenían secuestrado y aislado en su propia casa».
- «Esa gente era una secta que solo buscaba sacarle plata y bienes mientras él moría».
- «Le daban alcohol y marihuana para que no molestara y así poder manejarlo a su antojo».
- «Nunca me permitieron estar a solas con él; siempre había un custodio escuchando todo».
- «Cuando me vio, se puso a llorar y me suplicó: ‘Vero, por favor ayudame'».
- «¡No te metas con mi hijo, hijo de puta!» (Grito a Leopoldo Luque tras la difusión del audio).

