
Bajo el nombre “Tormenta Negra”, se desplegó este jueves el mayor operativo de seguridad simultáneo registrado en los asentamientos informales porteños. Más de 1.500 efectivos de la Policía de la Ciudad tomaron posición al mismo tiempo en 16 villas con el objetivo declarado de desarticular estructuras narco, recuperar el espacio público y restablecer condiciones mínimas de orden en zonas de alta conflictividad. Hay al menos 20 detenidos.
El operativo abarcó las villas 31, 1-11-14, 21-24 y Zavaleta, Ciudad Oculta, Barrio 20, Fraga, La Carbonilla, Rodrigo Bueno, Los Piletones, Fátima, Ramón Carrillo, Barrio 15, INTA-Bermejo, Padre Mujica, Cildañez y Barrio Mitre. La acción combinó saturación policial, inspecciones comerciales, controles de tránsito y trabajos de limpieza urbana, todo de forma coordinada y en paralelo.

Cuatro búnkers de venta de drogas fueron identificados y clausurados durante el operativo: dos en la villa Zavaleta y Fraga, y otros dos en las villas 31 y 15, según informó el Gobierno porteño. Los puntos de comercialización fueron localizados con anterioridad por la división de Investigaciones de la fuerza, que aportó inteligencia previa para orientar los allanamientos.
Junto al cierre de los puntos narco, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) inspeccionó locales dedicados a la venta de teléfonos celulares, consultorios médicos que operaban sin habilitación y establecimientos con mercadería considerada peligrosa, como depósitos de garrafas de gas. La acción buscó desmantelar economías informales que funcionan al margen de los marcos regulatorios vigentes.
El apoyo aéreo y terrestre estuvo garantizado por dos helicópteros y un vehículo blindado denominado “Fénix”, que brindaron cobertura sobre los puntos de mayor tensión. La presencia del blindado señaló el nivel de precaución con el que las autoridades encararon el ingreso a ciertos sectores.


