
La Policía Federal Argentina (PFA) desarticuló tres plantas clandestinas de envasado de agua que operaban en domicilios particulares en el sur del conurbano bonaerense. El procedimiento derivó en la clausura de maquinaria, el secuestro de cientos de bidones y tres imputados.
Las autoridades recibieron varias denuncias anónimas que alertaban sobre la existencia de inmuebles residenciales convertidos en instalaciones de tratado y embotellado irregular de agua presuntamente potable; y el producto era distribuido principalmente en los partidos de Lomas de Zamora, Ezeiza y Esteban Echeverría.
Las diligencias fueron ordenadas por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Armella, quien ordenó llevar a cabo los allanamientos. Participaron la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Ezeiza, perteneciente a la Superintendencia de Agencias Federales de Investigación de la PFA, junto a técnicos especializados del Departamento Delitos Ambientales de la institución.
Los especialistas tomaron muestras al azar en cada uno de los tres inmuebles para su posterior análisis químico y de esta manera poder determinar la potabilidad del agua y evaluar las condiciones bromatológicas e higiénicas de los espacios. Allí constataron que las plantas no contaban con las normas de salubridad e higiene y que arrojaban desechos tóxicos a la vía pública.
El magistrado ordenó de inmediato la clausura de toda la maquinaria interviniente que implicó el secuestro de 600 bidones plásticos de 20 litros —100 de ellos con agua—, tres teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa. Tras el operativo dos hombres de 62 años y una mujer de 39 quedaron imputados, a disposición del juez, por presunta infracción a la Ley 18.284, que regula el Código Alimentario Argentino, y por el artículo 172 del Código Penal, que tipifica el delito de estafa.


