
Un dramático conflicto entre vecinos terminó con un perro baleado en Villa Devoto. Un hombre acusó al animal de haberle mordido el brazo, amenazó de muerte a su dueño y días después le disparó al perro en la cabeza con arma de aire comprimido. Todo empezó el pasado 21 de junio en la calle Pareja al 3700, en el barrio porteño de Villa Devoto, y se profundizó con el correr de los días. Eduardo, el dueño del Golden retriever llamado Rocco, denunció el caso en la Policía y relató lo sucedido.
“Salíamos con mi mujer a la noche, nos íbamos al teatro, y una persona que iba con un perro suelto y la correa en la mano, gritaba en la puerta de mi casa ‘tu perro me mordió, tu perro me mordió’, mientras me mostraba la campera rota en la parte de arriba del brazo”, relató a El Trece.
Como Rocco estaba detrás de la reja, Eduardo no podía entender cómo había ocurrido: “Le digo, ‘pero ¿cómo hizo para morderte ahí arriba? ¿Pasaste la mano?’, y me decía ‘no, tu perro me mordió’“. Él no le prestó demasiada atención, pero su pareja escuchó la amenaza que el hombre hizo antes de retirarse: “Cuando se va, mi mujer me dice, ‘¿viste lo que dijo?’ Yo no lo escuché bien. Y me dice, ‘si paso con mi hija te mato a vos y a tu perro’. Cerré la puerta y nos fuimos. El hombre se fue y dobló a la esquina. Nunca pensé que iba a cumplir con lo que dijo».

Sin embargo, el conflicto no terminó ahí. Unos días después del incidente, el hombre volvió y le disparó al animal. “En la semana vimos que tenía algo al lado del ojo, a un centímetro del ojo. Pensé que era una garrapata, era una cosita negra, pero era el coágulo que se le había formado, tenía el balín clavado”, recordó preocupado. Inmediatamente, lo llevó para que recibiera atención veterinaria y el animal tuvo que ser operado.
Después, revisando el frente de su casa encontró otro balín y también una marca en la puerta de ingreso del impacto de otro proyectil que aparentemente disparó este hombre. Por lo que Eduardo cree que hizo varios disparos hasta que logró darle al perro.
La causa fue caratulada como amenazas coactivas e intervino la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 36.


