
La Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) asestó un golpe definitivo contra las mafias del juego online ilegal al desarticular una red sofisticada de apuestas que operaba de manera clandestina en territorio porteño.
El organismo de control lideró un exhaustivo rastreo técnico digital que culminó en el bloqueo inmediato de siete plataformas piratas.
La investigación expuso que estos sitios no eran intentos aislados, sino verdaderas corporaciones delictivas estructuradas para recaudar millones evadiendo cualquier tipo de control estatal.
El modus operandi criminal incluía una trampa perversa: las plataformas clonaban y simulaban la identidad visual de marcas autorizadas para engañar a los apostadores y arrastrarlos a un vacío legal sin garantías de cobro.
Tras reunir las pruebas informáticas irrefutables, la medida de ciber-clausura fue ejecutada con precisión por la Fiscalía Penal Especializada en Juegos de Azar (FEJA), comandada por Juan Rozas.

El cerco judicial se cerró de manera coordinada gracias a las órdenes de bloqueo firmadas en simultáneo por los jueces María Julia Correa, Agustín Riggi y Paula Núñez Gelves.
La alarma roja de las autoridades se encendió al constatar la ausencia absoluta de filtros de edad o verificación de identidad.
Los operadores ilegales facilitaban deliberadamente el ingreso de niños y adolescentes a los casinos virtuales, convirtiendo sus teléfonos celulares en timbas hogareñas y exponiéndolos directamente al flagelo de la ludopatía infantil.
Esta peligrosa vulneración de menores reconfiguró la estrategia fiscal, que ahora prioriza la persecución penal con penas máximas para los empresarios que lucren con los sectores más desprotegidos.


