
En una resolución firmada en las últimas horas, el juez federal Ariel Lijo decretó el archivo definitivo de la causa penal iniciada a partir de las denuncias públicas de la periodista Viviana Canosa.
La investigación, que apuntaba a una presunta e impactante red de trata de personas y explotación sexual infantil enquistada en el ambiente artístico, se cerró formalmente por inexistencia de delitos y falta absoluta de pruebas.
El expediente, que en su momento contó con la intervención del fiscal Carlos Stornelli y de la procuraduría especializada PROTEX, se desplomó como un castillo de naipes.
EL FALLO

- Inexistencia de delito: Los hechos denunciados públicamente no encuadran en ninguna figura penal tipificada tras constatarse la absoluta falta de asidero de la acusación general.
- Ausencia total de pruebas: El juzgado constató que en todo el expediente no se incorporó ni un solo elemento material, tecnológico, documental o informático válido que corrobore la existencia de la supuesta red de trata.
- Falta de sustento en el material aportado: Tras las pericias correspondientes, la Justicia dictaminó que los videos, fotos o supuestos indicios mediáticos carecían por completo de entidad jurídica o relevancia probatoria para imputar a alguien.
- Ninguna víctima ratificó la denuncia: A lo largo de la instrucción no se presentó ninguna persona afectada, damnificada ni testigo directo que valide o respalde en sede judicial las imputaciones ventiladas en la televisión.
- Inconsistencia de la denunciante: Al momento de declarar bajo juramento de verdad en los tribunales de Retiro, la propia periodista tuvo que relativizar, matizar y bajarle el tono a sus dichos mediáticos, despegando formalmente a las figuras públicas que había señalado en un principio.
- Sobreseimiento explícito de los señalados: Se dejó constancia expresa de que las figuras mediáticas mencionadas en el show televisivo (como Lizy Tagliani) jamás estuvieron imputadas, bajo sospecha ni consideradas para investigación alguna por parte del juzgado o de la fiscalía de Carlos Stornelli
NO ENCONTRARON NADA

Tras meses de pericias, entrecruzamientos de datos y requerimientos judiciales, los investigadores determinaron que no existía un solo elemento sólido que validara las gravísimas acusaciones vertidas en televisión y redes sociales.
Además, a lo largo de todo el proceso, ninguna presunta víctima se presentó en el tribunal ni ratificó la existencia de la supuesta organización criminal.Con el levantamiento del secreto de sumario y la firma del archivo, figuras del espectáculo como Lizy Tagliani, Marley y Jey Mammon, que habían quedado salpicadas por el escándalo, fueron totalmente desvinculadas de cualquier sospecha.

La propia conductora ya había tenido que relativizar sus dichos frente a la Justicia al ser citada a declarar bajo juramento.
El fallo de Lijo cambia drásticamente el tablero de juego y abre un escenario judicial oscuro para la periodista. Al quedar descartada la pista penal, los famosos afectados ya tienen luz verde para contraatacar: preparan una batería de demandas multimillonarias por daños, perjuicios, difamación y falsa denuncia.


