
Se conocieron los primeros detalles forenses: Susana Cáceres, la mujer que estaba desaparecida hace 10 días, fue asesinada a puñaladas. Su cuerpo fue transportado, prendido fuego para ocultar pruebas y descartado en un descampado. La data de muerte habla de, como mínimo, un asesinato cometido hace siete días atrás.
La pista que habían dado los perros rastreadores 24 horas antes, dándole ilusión a la familia de poder encontrarla con vida, fueron falsos positivos. A partir de todas estas certezas, los investigadores revisarán los celulares de los hermanos Peralta, novio y cuñado de la víctima, para ver si tuvieron contacto con Susana en las horas que habría sido asesinada. Restan los resultados de la autopsia.
EL HALLAZGO
Pasado el mediodía, un cadáver fue encontrado a 20 cuadras de la casa donde vivía Susana Cáceres, la mujer que estaba siendo intensamente buscada hace 10 días. El cuerpo tiene indicios de haber recibido puñaladas de arma blanca. Los investigadores confirmaron se trataba de ella gracias a un tatuaje en su antebrazo de la marcha Chevrolet, y su familia terminó de corroborarlo apenas arribó al lugar. Tenía cuatro hijos.
El hallazgo ocurrió a pocos metros del camino del Buen Ayre y a la vera del río Reconquista en Moreno. El cuerpo estaba quemado, con claras señales de putrefacción, por lo cuál será clave el trabajo de la policía científica para determinar como la asesinaron.

Ayer, la fiscal del caso Luisa Pontecorvo ordenó allanar el domicilio de Alberto Peralta, su novio según indicaron las amigas de la víctimas. La medida fue dispuesta este jueves dos días después de que realizaron una inspección ocular en la vivienda del hombre que, desde entonces, quedó detenido porque intentó esconder una pistola calibre 45 con numeración limada.
Aunque por el momento Peralta está detenido por la portación de arma de guerra y no por la desaparición de su pareja, este revés podría indicar que los investigadores sospechan del hombre y su entorno. Más aún después de que su familia les negó el ingreso al domicilio.
El ahora señalado desapareció el martes 8 de noviembre. Se fue de su casa diciéndole a su madre que iría a pagar una deuda y nunca más volvió. Hasta el momento se desconoce qué tipo de deuda iba a pagar y quién era su acreedor. Sólo se sabe que, en las horas previas, había vendido algunos electrodomésticos para hacerse de efectivo.

