Héctor Locuma tenía 71 años. Era policía retirado y exárbitro de fútbol. Murió asesinado delante de su esposa en su casa de La Plata. Los 4 atacantes llegaron en moto, ingresaron y lo fusilaron sin robar nada.
La víctima estaba cortando el pasto y había dejado la abierta la puerta del garaje. Cuando los delincuentes ingresaron a la casa, lo encontraron en un pasillo y le dispararon a quemarropa.

Locuma fue sorprendido por tres de los cuatro delincuentes y uno le disparó directamente al pecho.
Fuentes policiales indicaron que, para algunos vecinos y familiares, era sabido que el policía retirado solía estar armado. Según algunos testigos, antes de ejecutarlo le dijeron algo respecto sobre «por qué andaba armado, o qué hacía amenazando con el arma».



Los delincuentes se fueron de la casa del exárbitro, en 25 y 73, sin robar nada.


