
Se los conocía como «la banda del Chile». El grupo estaba conformado por tres hombres chilenos y una mujer argentina. Eran buscados por realizar varios robos bajo la modalidad de escruche en la zona norte del Gran Buenos Aires. Cayeron luego de ser detectados por el lector de patentes de San Isidro.
Dos de los sospechosos se movían a bordo de un Toyota Yaris que fue detectado por un lector de patentes en la avenida del Libertador y Paraná, en la localidad de Martínez. Así, se activó la alarma del sistema de seguridad con la actuación del Centro de Monitoreo y el Patrullaje Municipal.


Ahí comenzó un seguimiento de los operadores de las cámaras de seguridad de la municipalidad de San Isidro, agentes del patrullaje local y efectivos de la Policía Bonaerense y lograron detenerlos en Pueyrredón y Eduardo Costa, Acassuso.
Por otra parte, los otros dos integrantes de la banda viajaban a bordo de una camioneta Honda HR-V con pedido de secuestro y también fueron detectados por otro lector de patentes ubicado en avenida Andrés Rolón y Uruguay de la localidad de Beccar.
A partir de la activación de la alarma del sistema de seguridad municipal, varios patrulleros dieron inicio a un operativo cerrojo y una persecución por más de 10 cuadras hasta interceptar el vehículo en las calles Julián Navarro y Formosa.



Allí, comprobaron que las características de la camioneta y las personas coincidían con los requerimientos de la justicia, por lo que fueron puestos a disposición de los juzgados correspondientes.
El Municipio de San Isidro cuenta con un sistema LTR, cámaras lectoras que reconoce automáticamente la chapa patente de los vehículos para que los autos que tengan pedido de captura o algún impedimento para circular sean interceptados a la brevedad.


