

El Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó el fallo, del Tribunal Oral 7 de Lomas de Zamora, que condenó a prisión perpetua a un hombre por el asesinato de su ex pareja y su ex suegra, en el doble femicidio ocurrido en febrero del 2020 en Ingeniero Budge. En la escena había varios menores, pero el atacante no habría matado más inocentes «porque se quedó sin balas».
En mayo de 2022, un jurado popular consideró culpable a Miguel Alexander Sosa (26) de asesinar a Marianela Rivera (24) y a su madre, María Laura Rivera (46).
Los jurados encontraron culpable a Sosa de «homicidio agravado por ser la víctima pareja conviviente, por mediar violencia de género, y por el uso de arma de fuego» en perjuicio de Marianela Lorelei Rivera, y por «homicidio agravado criminis causa y por el uso de arma de fuego», en perjuicio de María Laura Rivera.
«SE HIZO JUSTICIA»

Los familiares de las víctimas expresaron a ViaSzeta que están «muy conformes con el fallo» y que «ahora sí se hizo justicia».
Patricia Rivera, hermana y tía de las víctimas dijo que «hoy por hoy, con la sentencia firme puedo decir que se hizo justicia» y añadió: «quiero agradecerle a nuestro abogado Sebastián Silvestre; a Marina Alesi, intendenta interina de Lomas de Zamora; a Martín Insaurralde, que desde el primer momento estuvieron a disposición y nos apoyaron en todo momento».
«Sin ellos y sin todo el equipo de violencia de genero municipal no hubiéramos podido llegar a obtener justicia», agregó Patricia.
EL HECHO

Sosa había estado preso por robo y había salido tras cumplir su condena. El 18 de febrero del 2020, irrumpió en la vivienda ubicada en Manuel Pedraza al 3700, y luego de discutir con ambas mujeres, desató la masacre: efectuó más de 20 disparos que terminaron con la vida de madre e hija.
Según el portal Política del Sur, el asesino efectuó 20 disparos a su ex suegra y 12 a su ex pareja, y luego se fugó en un auto Volkswagen Suran gris.
EL ASESINO QUE SE QUEDÓ SIN BALAS

Marianela era víctima de violencia de género, se había separado días atrás de Sosa por los permanentes maltratos y se fue a vivir con su madre. El imputado no habría aceptado la ruptura y reaccionó de la peor manera.
Laura era madre de Marianela (24), una nena de 12 años y un nene de un año y medio, mientras que la otra víctima era mamá de un niño de 2 años. Todos los menores habrían presenciado la agresión y el atacante no habría matado más inocentes «porque se quedó sin balas», aseguraron algunos testigos.


