
Carlos Marcelo Di Stefano fue detenido por la justicia española en el aeropuerto de Barajas, cuando intentaba escapar rumbo a la Argentina. ¿Por qué había viajado a España? Para cumplir su promesa de matar a su ex y sus hijos, quienes habían viajado buscando una nueva vida.
Pero el 26 de mayo, la mujer se percató de que su ex estaba cerca de su hogar en España al encontrar un celular pegado en su vehículo con una cinta doble faz. Al examinarlo, notó que tenía un 50 % de batería y ahí supo que Di Stefano la estaba siguiendo para cumplir su promesa de asesinarla junto con sus hijos.

La mujer realizó la denuncia y la policía española identificó al titular del teléfono móvil secuestrado. Los investigadores determinaron que fue adquirido en España con un pasaporte argentino a nombre de Di Stefano. Había ingresado a España un mes antes y se habría alojado en un hotel, pero la justicia española ordenó la detención y lograron arrestarlo en el aeropuerto de Barajas cuando intentaba subir a un avión rumbo a la Argentina.
ANTEDECENTES VIOLENTOS
Esta historia de horror y de violencia de género comenzó en 2011. Di Stefano fue condenado por amenazas agravadas por el empleo de armas de fuego, hechas contra su expareja delante de sus propios hijos. Durante aquel ataque, el acusado escribió la palabra «puta» varias veces sobre una pared y con su propia sangre.

Por ese hecho, fue condenado a la pena de 1 año y 7 meses de prisión en suspenso, pero el acusado siguió hostigando a la víctima y se le amplió la condena a la pena de 1 año y 9 meses.
SE QUEDÓ CON LOS BIENES
Durante el divorcio, Di Stefano obligó a su expareja a ceder la mayoría de sus bienes a su favor, disolviendo la empresa que tenían en común de forma beneficiosa para él.
A pesar de esto, y con el fin de no pagar lo que correspondía a los menores en concepto de alimentos, Di Stefano buscó la manera de insolventar fraudulentamente su empresa con la ayuda de su familia.
$ 13.000.000 EN CUOTA ALIMENTARIA
A la violencia y las amenazas se le sumó la falta de pago de las distintas sentencias del juzgado de familia en concepto de alimentos. Hoy, la deuda ya supera los 13 millones de pesos.
UN VIOLENTO AL QUE DEJARON LIBRE

Di Stefano tiene 30 denuncias por violencia de género, 11 hechos por amenazas elevados a juicio oral, 12 perímetros de exclusión otorgados en Argentina y una acusación por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar.
«A pesar de todo eso, Di Stefano, estaba libre en la Argentina. Tendría que enfrentar un juicio la semana próxima, pero nunca supimos que viajó a España sin permiso judicial para intentar atacar a sus víctimas», le dijo a ViaSzeta Jorge Cancio, abogado de la víctima.
Según contó el letrado «con todos estos antecedentes pedimos la detención de Di Stefano, pero la justicia argentina lo dejó en libertad».

