
Un fiscal de Quilmes, pidió sobreseer a Jorge Ríos (73) acusado de asesinar a un ladrón que entró a robar a su casa y lo atacó la madrugada del 17 de julio de 2020, en pleno aislamiento por la pandemia de Covid-19.
El jubilado Ríos, tendría que presentarse el próximo lunes en los tribunales para asistir al juicio por jurados en su contra, por el homicidio de Franco «Piolo» Moreyra (26), el ladrón que entró a robar, tres veces en la misma madrugada, en su casa de la calle Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste.
Ahora, todo el proceso podría quedar anulado.
Tras un pedido de la defensa del imputado, a cargo de Marino Cid Aparicio, Fernando Soto y Martín Sarubbi, el fiscal de juicio Andrés Nieva Woodgate avaló el requerimiento y solicitó su sobreseimiento por el delito de «homicidio calificado por el uso de arma de fuego».
PERITAJE CLAVE
A principios de abril, se conoció un nuevo peritaje que descarta que Ríos haya rematado de tres tiros al asaltante cuando estaba tirado en la calle luego del robo.
Tres de los cuatro cómplices de Moreyra están en libertad. Martín Ariel «Perro» Salto (29) salió el 31 de octubre. Estaba condenado a tres años y cuatro meses de cárcel por «hurto agravado». Cumplió dos tercios de la pena y pagó una fianza.

Por el mismo delito también fueron condenados en un juicio abreviado Christian Javier «Dibu» Chara (25), a 3 años y 4 meses; David Ezequiel Córdoba (27), a 3 años y 8 meses; y Claudio Nicolás «Enano» o «Peque» Dahmer (29), a 3 años y 6 meses, pero le unificaron otra pena y recibió un total de 7 años y 6 meses.
La justicia ordenó que los tres liberados tengan una restricción de acercamiento y no pueden estar a menos de 500 metros de Ríos y su familia.
EL CASO
El hecho ocurrió la madrugada del 17 de julio del 2020. Cinco delincuentes irrumpieron a robar por tercera vez en la misma madrugada a la casa de Ríos.
El jubilado fue sorprendido mientras dormitaba en la cocina. Moreyra lo atacó con un destornillador y le causó heridas en el dorso de la mano derecha, en su antebrazo derecho y en la cabeza.

Ríos, se defendió con su pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros y disparó varias veces en el patio.
En la huida, Moreyra quedó rezagado del resto de la banda porque estaba herido y caminó rengueando hasta que cayó a la vuelta de la esquina.
En los videos se ve que Ríos salió armado de su casa, alcanzó a Moreyra y lo pateó.

La defensa negó que lo haya rematado allí de un tiro y se amparó en un peritaje balístico del Instituto de Ciencias Forenses de Lomas de Zamora, el cual determinó que Ríos disparó «a una distancia superior a los 50 centímetros».


