

El abogado de la familia de Lolo Regueiro, el hincha asesinado 6 de octubre de 2022 en el partido Gimnasia – Boca, confirmó que la sangre encontrada en la remera del fallecido pertenece a la víctima. La pericia, pone en duda la versión del fiscal quien había enfatizado que «la causa de muerte fue el paro cardíaco».
Días posteriores al asesinato, el titular de la UFI N°8 de La Plata, Martín Almirón, descartó el homicidio del hincha y aseguró que el fallecimiento «no se produjo ni por un golpe, ni por efecto del gas lacrimógeno» y agregó que «la muerte de Regueiro fue producida por un mecanismo no violento y a consecuencia final de un paro cardiorrespiratorio no traumático».
«Esto no quita responsabilidades de otro tipo, ni significa que la policía haya actuado bien, pero la causa de muerte fue el paro cardíaco», aclaró fiscal en ese momento.
«VÍCTIMA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL»
Por su parte, Matías Vidal, abogado de la familia Regueiro, le dijo a VíaSzeta que «el hecho que se haya encontrado sangre nos permite afirmar que Lolo Regueiro fue víctima de violencia institucional y nos permite solicitar los protocolos correspondientes».
LA REMERA CON SANGRE
La camiseta que vestía la víctima no fue secuestrada durante el levantamiento de rastros. Fue recuperada por la familia tiempo después y entregada a la primera fiscalía que intervino en el caso.
«Cuando la policía investiga a la policía y el poder investiga a la poder se sabe que hay muchas personas que intentan obturar el avance de la causa, por eso mimo vamos pedir que se apliquen los protocolos para violencia institucional», dijo el abogado Vidal.
«NO TENÍA ANTECEDENTES CARDÍACOS»

Los familiares de Regueiro nunca creyeron la versión oficial del problema coronario.
«El Gordo (sic) no tenía antecedentes cardíacos, ni covid tuvo. Murió por la nube tóxica mientras usaba su campera para darle aire a su nieto que es asmático. Él quiso salir, ya estaba afuera. Pero la represión era tanta, tanta… ya estaba cruzando para ir a buscar el auto y se desvanece. Cuando se le aflojan las piernas, al lado de él, tiran otra granada. Lo asiste un muchacho que estaba por ahí. Se quería levantar pero fue mucha la represión sobre él”, declaró meses atrás su viuda, Claudia Nieva.


