

Un centro de estética clandestino fue clausurado en pleno centro porteño. Además, se secuestraron insumos médicos por un valor superior a los 20 millones de pesos en una inspección integral de la que participó la Policía de la Ciudad.
El operativo se desarrolló en un cuarto piso de un edificio en la avenida Corrientes al 500, donde funcionaba un centro de estética, que resultó carecer de la habilitación por parte del Ministerio de Salud de la Nación.
«LA DOCTORA»
El centro estaba a cargo de una «doctora» venezolana, quien al momento del procedimiento no se encontraba, y fue su pareja, de la misma nacionalidad quien respondió ante los funcionarios.
Se ofrecía, entre otros tratamientos, rinomodelación, rellenos de ácido hialurónico, colocación de botox y de plasma, estimulación capilar y peeling.


En ese lugar se halló gran cantidad de productos de uso médico con finalidad estética, que si bien muchos de ellos contaban con registro para su uso y aplicación por parte del ANMAT, no resultaban consecuente con la actividad que allí se desarrollaba.
Las investigaciones a cargo de la División Delitos contra la Salud y la Seguridad Personal de la Policía de la Ciudad se iniciaron meses atrás cuando oficiales detectaron a un usuario de Instagram que ofertaba toxinas botulínica (botox) y ácido hialurónico de distintas marcas y presentaciones, además de venta de insumos para tratamientos estéticos, con asesoramiento profesional y en los mejores precios, además de ofrecer envíos gratis en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de insumos cuya adquisición debe realizarse en farmacias o en laboratorios autorizados.


