La organización criminal estaba integrada, casi por completo, por miembros de una misma familia. Se especializaban en el robo de camionetas de alta gama, cuya identidad adulteraban para luego comercializarlas por plataformas y redes sociales.
«¿QUE PASÓ PAPI?»
La investigación comenzó en marzo, cuando las autoridades detectaron que un “clan familiar” actuaba tanto en el sur del Conurbano como en la Ciudad de Buenos Aires.
La operatoria consistía en robar camionetas de lujo, cambiar numeraciones de motor y chasis, falsificar documentación y “enfriar” los rodados en playas de estacionamiento céntricas para evitar alertar a la Policía.
En los operativos se incautaron 500 stickers para adulterar vehículos, pasta para grabado de vidrios, juegos de cuños, planchas de stickers con números y códigos VIS, amoladoras, pistolas de calor y herramientas de precisión utilizadas para clonar identidades vehiculares.
Un sujeto apodado «El Artesano» era el cerebro técnico: colocaba patentes falsas, grababa nuevos códigos VIN en cristales, modificaba chasis y motor, y cambiaba todos los identificadores de seguridad. Su hijo y su sobrino lo asistían en cada maniobra.
ASÍ PREPARABAN LOS GOLPES
La investigación no terminó ahí. Del análisis de los celulares de los primeros apresados surgió la participación de más integrantes del clan, por lo que se realizaron nuevos allanamientos en: General Rodríguez, Loma Hermosa, Moreno, Esteban Echeverría, Monte Grande, Lavallol, Berazategui y Florencio Varela.
La organización contaba con recursos para operar como una falsa “concesionaria” clandestina de vehículos robados.

“Con estas acciones se logró la completa desarticulación de una organización criminal dedicada a la sustracción, adulteración y venta de vehículos de alta gama”, indicaron fuentes policiales.
Los diez detenidos fueron indagados y quedaron imputados por asociación ilícita, un delito que agrava su situación al considerar la existencia de una estructura estable y coordinada
El caso quedó en manos de la UFI Nº12 de Quilmes, a cargo del fiscal Leonardo Sarra, y el Juzgado de Garantías Nº5.

