
Dos hermanos fueron asesinados de varios tiros por dos hombres que llegaron hasta su casa en Pilar la noche del 22 de enero y los ejecutaron por el cobro de poco más de 200 mil pesos. Ambos continúan prófugos.
Jonathan Posdeley (34) y Priscila Varky (22) tenían la misma madre y más hermanos. Él trabajó hasta hacía poco tiempo en un reparto; ella tenía tres hijos chiquitos y se desempeñaba en el área de limpieza del Hospital de Pilar. El viernes 22 ambos estaban en la casa de su madre, en el barrio Agustoni de Pilar. Allí vivía la joven con su pareja y sus hijos de cinco, tres y un año. Jonathan había ido a visitarlos y se quedó a cenar.
La tranquilidad familiar fue alterada con la llegada de una camioneta Toyota Hilux doble cabina con dos hombres. Uno de ellos tocó el timbre y preguntó por Priscila. La joven salió. El hombre, de apellido Cantero, es un vendedor de electrodomésticos conocido en el barrio. Hacía años se dedicaba junto a su esposa a ofrecer heladeras, microondas, celulares –entre otros artefactos-, para que los vecinos compren en cómodas cuotas.
Priscila le había comprado y su hermano también. El hombre llegó para reclamarle una deuda de 230 mil pesos. El intercambio entre Priscila y su pareja fue creciendo. Jonathan, que estaba dentro de la casa, los escuchó y salió. Los hermanos sostenían que ellos ya habían salado la deuda, pero el acreedor afirmaba que no había recibido ningún dinero. El cruce escaló y hubo golpes. Fue entonces que el hombre que acompañaba a Cantero sacó un arma y disparó.
Fueron tres impactos los que sufrió Priscila. El sonido de los balazos retumbó en todo el barrio. Jonathan corrió hacia el tirador, quien estaba del otro lado de la camioneta. El agresor no se detuvo y le disparó dos veces. Jonathan murió casi al instante.
Toda la secuencia ocurrió a pocos metros de los tres hijos de Priscila y de otros menores que había en la casa ese sábado por la noche. “No fueron a asustarlos, fueron directamente a matarlos”. Así, crudo, lo afirmó Gabriel, tío de las víctimas. Para este familiar, Cantero y su acompañante “lo tenían premeditado”.
Tras los disparo que acabaron con los hermanos, Cantero y su acompañante escaparon del lugar a bordo de la Toyota Hilux. Esa camioneta fue hallada en la casa de un joven de 27 años, quien quedó detenido por encubrimiento. Se la habían dejado para hacerla desaparecer y así, borrar pruebas.

