
Un grupo de familias del jardín de infantes N° 902 Berta Lasalle de Alejandro Korn denunció un hecho que conmociona a la comunidad educativa: una madre de una alumna fue señalada por quedarse con 1.500.000 pesos, destinados a la compra de los buzos de egresados. La situación salió a la luz cuando la fecha de entrega de las prendas se acercaba y las explicaciones resultaron insuficientes para justificar la falta de avance en el proceso.
Las familias explicaron que la mujer se ofreció voluntariamente para centralizar los pagos de las cuotas requeridas para la confección de los buzos. La confianza depositada en ella se quebró el día en que debía abonar la última cuota a la empresa encargada del pedido. Según relataron los padres, en ese momento la mujer alegó que su celular había sido hackeado, lo que le impedía completar la transferencia pactada.
Según informó el portal El Diario Sur, la falta de contacto posterior y la ausencia de respuestas concretas incrementaron la preocupación entre los afectados. Ante la incertidumbre, los padres decidieron comunicarse directamente con la empresa y descubrieron que los fondos nunca habían sido transferidos, salvo una seña inicial de 45 mil pesos.
Según refieren algunas de las familias afectadas, la mujer llegó a la puerta del colegio y mostró comprobantes de transferencias visiblemente adulterados. Esto solo provocó más desconfianza, hasta que la mujer admitió que gastó ese dinero en beneficio propio.
Al contactar a la fábrica, los padres supieron que únicamente 19 camperas se encontraban en proceso de confección, y estaban sin coser, solo sublimadas. Las últimas cinco prendas encargadas por las familias no fueron incluidas en el proceso, ya que la responsable nunca realizó el pago ni notificó a la empresa sobre esos pedidos. Ahora las familias se encuentra a un doble perjuicio: económico, dado que no todas tienen el dinero para abonarlas nuevamente, y emocional.

