
El escándalo de la red de medicina ilegal que operaba bajo el nombre de “Argentina Salud” sumó un capítulo definitivo. En las últimas 48 horas, se confirmó la clausura de diez establecimientos sanitarios vinculados a la firma. La medida fue solicitada por el fiscal Fernando Garate, titular de la Fiscalía Descentralizada N°1 de Laferrere, luego de los masivos allanamientos realizados por la Policía Federal.
Los centros médicos inhabilitados, que atendían diariamente a cientos de vecinos desprevenidos, estaban distribuidos en zonas clave del partido: cinco en Virrey del Pino, tres en González Catán y dos en San Justo.
Según se constató en la investigación, a pesar de contar con visados individuales del Colegio Médico de Morón para profesionales específicos, no existía ninguna empresa legalmente registrada como titular de los policonsultorios. Funcionaban en la más absoluta clandestinidad institucional.
Con el correr de las horas, los investigadores comenzaron a tirar del hilo patrimonial de la organización y se toparon con una hipótesis inquietante: la red de salud trucha habría sido montada como una pantalla para blanquear dinero de origen delictivo. Las sospechas apuntan a que los cabecillas de la red habrían formado parte de una peligrosa banda dedicada a la piratería del asfalto.
La causa, supervisada por el juez de garantías Rubén Ochipinti, ya cuenta con 29 personas detenidas, acusadas de asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y venta ilegal de medicamentos.


