
En un vuelco dramático para la investigación, la defensa de Claudio Gabriel Barrelier pateó el tablero y desmintió que la joven captada por las cámaras de seguridad ingresando a su propiedad fuera Agostina Vega, la adolescente intensamente buscada.
El único imputado por la desaparición de la menor de edad rompió el silencio a través de su abogado y aseguró ante la Justicia que la filmación que lo incrimina es difusa. Con esta nueva estrategia legal, el acusado intenta neutralizar la prueba clave de la fiscalía afirmando que la persona del video es, en realidad, su propia hija biológica.
EL VIDEO
La nueva versión de Barrelier busca desesperadamente voltear el registro fílmico que destruyó su coartada original y que lo colocó en el ojo de la tormenta.
En sus primeras declaraciones ante los investigadores, el sospechoso había minimizado el vínculo con la víctima afirmando que se trató de un encuentro totalmente casual en la vía pública. Según ese relato inicial, tras mantener una breve charla, la adolescente se habría subido por sus propios medios a un misterioso automóvil de color rojo, momento en el que él supuestamente le perdió el rastro de forma definitiva.
Sin embargo, el avance del expediente judicial sumó elementos contundentes que contradicen de pies a cabeza la defensa del imputado y complican severamente su situación procesal.
El testimonio clave de un chofer de remís confirmó haber trasladado a la menor de edad directamente hasta las inmediaciones del domicilio de Barrelier el día de su desaparición. Esta declaración testimonial, sumada al análisis secuencial de los domos de seguridad de la zona, hecha por tierra la hipótesis del vehículo misterioso y sitúa a la víctima dentro del radio de acción directa del detenido.

Mientras la tensión social crece en las calles y la familia de la joven exige respuestas inmediatas, los peritajes tecnológicos sobre las imágenes se vuelven cruciales para el destino de la causa. Los investigadores policiales y los especialistas forenses trabajan a contrarreloj analizando los fotogramas para determinar con precisión científica la identidad de la mujer del video.
En las próximas horas, el juez de la causa deberá resolver si los nuevos argumentos de la defensa tienen sustento real o si se trata de una burda maniobra para dilatar la prisión preventiva.


