La muerte de Diego Armando Maradona pudo haberse evitado con un simple diurético y un poco de cariño, pero el entorno y los médicos prefirieron «agarrar plata». Esa fue la feroz conclusión con la que el abogado Mario Baudry, representante del hijo menor del Diez, Dieguito Fernando, sacudió los tribunales de San Isidro este martes 13 de octubre de 2026, en una de las jornadas más calientes y descarnadas del juicio.
Durante la lectura de los alegatos finales de las querellas particulares, la tensión trepó al techo en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7. Baudry no anduvo con vueltas y disparó munición pesada contra el equipo médico.

Solicitó la pena máxima de 16 años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque y para la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini, acusándolos de homicidio simple con dolo eventual. Además, exigió 14 años de cárcel para la psiquiatra Agustina Cosachov y 12 años para el psicólogo Carlos Díaz, reclamando la detención inmediata de los cuatro profesionales una vez que se dicte la sentencia.
«SABÍAN»
El momento de mayor impacto en la sala ocurrió cuando Baudry expuso las insólitas negligencias del tratamiento que sufría el ídolo en la casa de Tigre.

«Luque sabía que Diego tenía una cardiopatía, que era hipertenso, que era adicto, y sabía que en estas condiciones se iba a morir», fustigó con dureza.
El abogado relató cómo el astro, completamente hinchado por los edemas, llegó a suplicar por un diurético. ¿La respuesta médica? Una pared burocrática: Luque dijo que no, y Cosachov se lavó las manos diciendo que si el neurocirujano no lo recetaba, ella tampoco lo haría.
«Con esto solo y un poco de cariño, Diego hoy estaba con nosotros», sentenció el letrado al salir de la audiencia mostrando un medicamento a la prensa.
GRIETA POR DÍAZ
Por la tarde, la jornada sumó otro giro imprevisto cuando llegó el turno de Félix Linfante, el abogado que representa a Jana Maradona. Marcando una clara diferencia con la agresiva postura de Baudry, Linfante pidió la absolución para el psicólogo Carlos Díaz, argumentando que no se lograron vincular sus decisiones terapéuticas con el fatal desenlace, describiéndolo como alguien con «poca capacidad de decisión» dentro del entramado médico.

Aun así, el abogado de Jana se mantuvo inflexible con las cabezas del tratamiento: 12 años de prisión para Leopoldo Luque; 10 años de prisión para Nancy Forlini, a quien definió como la «garante de la vida de Maradona»; 8 años y 2 meses de cárcel para Agustina Cosachov.
Para los enfermeros Mariano Perroni y Ricardo Almirón, solicitó penas de homicidio culposo, acusándolos de no controlar al paciente y de mentir en los informes mientras el Diez agonizaba.
«PEREJIL»

Ambas querellas coincidieron en un único punto exculpatorio: solicitaron la absolución libre del médico clínico Pedro Di Spagna, a quien consideraron un «perejil» que ni siquiera tenía permitido el ingreso al barrio privado para ver al paciente.
Los alegatos continuarán este miércoles 14 de octubre, cuando sea el turno de Fernando Burlando (en representación de Dalma y Gianinna Maradona) y de Pablo Jurado (por las hermanas del Diez), antes de que la próxima semana las defensas jueguen sus últimas cartas para evitar la cárcel.


