
Nina Aquino, la empleada del matrimonio asesinado en su casa de Vicente López, volvió a declarar ante la justicia. A la mujer le exhibieron el video que muestra a un hombre saliendo después del crimen. Ella confirmó que el buzo del caminante era de Enrique y agregó un detalle desconocido por la justicia. También aseguró que la forma de caminar es «igual a la de Martín», hijo de las víctimas y único sospechoso detenido.
La declaración fue ante los mismos fiscales que decidieron mantenerla presa los primeros 13 días de la investigación por considerarla sospechosa de haber actuado como entregadora. Nina volvió a declararse completamente ajena al hecho y se remitió a sus anteriores declaraciones.
EL BUZO DEL CAMINANTE

En cuanto al video del caminante, Nina reconoció el buzo de inmediato y con mucha precisión. Aseguró que tenía un cierre a la altura del pecho, que era tipo polar y que está segura que es de Enrique porque ella siempre lo lavaba,
Cuando los fiscales pidieron ampliar la imagen, pudieron ver claramente la ubicación del cierre, al que antes no le habían prestado atención.
EL CAMINAR

El detalle, sin dudas, le da veracidad a la declaración de la empleada, quien además dijo que «la forma de caminar del hombre del video es igual a la de Martín»
A PEDIDO DE LA DEFENSORA
La abogada de Martín Del Río, Mónica Chirivín, había pedido que la mujer sea convocada nuevamente a declarar luego de que diera una entrevista televisiva y afirmara que cuando encontró los cuerpos escuchó ruidos en la casa.

«Yo no escuché ruidos cuando encontré los cuerpos», desmintió Nina Aquino ante los medios en la puerta de los tribunales.
EL DOBLE CRIMEN
Enrique Del Río (75) y su esposa Mercedes Alonso (72) aparecieron asesinados -él de tres balazos y ella de uno- el pasado 25 de agosto en el interior de su automóvil en el garaje de su casona de la calle Melo 1101, de Vicente López.

Si bien la empleada María Ninfa «Nina» Aquino fue la primera detenida, el juez de la causa la liberó por falta de pruebas y el 7 de septiembre los fiscales detuvieron al hijo menor de las víctimas, Martín, como supuesto autor de un doble parricidio con un móvil económico.
Por su parte, Martín Del Río cumple prisión preventiva como autor de un «doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por ser criminis causa» (matar para lograr la impunidad), delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

