
Nada les importó que el lugar estuviese lleno de gente y atacaron a plena luz del día. Los dos delincuentes trabajan en equipo y ya son tristemente célebres en el barrio.
Uno se acercó al empresario cuando estaba hablando por celular con la excusa de preguntarle por una calle.
EL ATAQUE
Cuando la víctima, identificada como Sebastián de 44 años, cortó la llamada, otro joven lo atacó por la espalda y le arrancó la cadena de oro que llevaba en el cuello.
El botín, además del valor material, representa un tesoro afectivo para el empresario porque tenía dijes que representaban a sus hijos.
Los delincuentes, que atacaron a cara descubierta y quedaron grabados en el sistema de cámaras de seguridad, escaparon en moto.


