
El dueño de la agencia de viajes ubicada en 419, entre 18 y 21A, nunca imaginó que iba a terminar siendo víctima de un golpe de película.
Los delincuentes cortaron la luz, abrieron un hueco en la pared, reventaron la caja fuerte y huyeron con un fajo de 15 mil dólares. Fue clave el corte de energía que les permitió agotar la baterías del sistema de sensores y cámaras, que suelen durar alrededor de 48 horas.

Ya sin alarma por la que preocuparse y seguramente de noche, realizaron el boquete en una de las paredes laterales. Una vez adentro del comercio, los ladrones dedicaron todo su tiempo y esfuerzo a abrir la caja fuerte, que contaba con doble seguro: una llave y una clave que no alcanzaron para detenerlos, porque removieron la tapa y se llevaron el dinero. Pero además de plan, los boqueteros tenían un dato: el dueño de la agencia estaba de viaje y esto les dio tiempo y tranquilidad.
Será una misión complicada para los policías encontrar a los delincuentes. No cuentan con una sola imagen del robo.

