
Las balas no eran para él, pero lo mataron. Celestino Benítez tenía 82 años y era jubilado del frigorífico Swift. Murió baleado por la espalda cuando estaba cenando con su hijo en una casa de Patricias Argentinas al 4200, en barrio Tablada.
Los atacantes dispararon a mansalva desde una moto y sospechan que el ataque estaba dirigido a un búnker lindero. Cuando la Policía lo allanó minutos más tarde no había nadie, pero secuestraron una escopeta y municiones.
El crimen de Celestino es el número 98 en lo que va del año en el departamento Rosario.Llamados desesperados al 911 habían advertido del ataque. Los familiares lo trasladaron al hospital Roque Sáenz Peña con múltiples heridas en la espalda pero falleció pocos minutos después.
Durante el operativo en el búnker lindero, la Policía secuestró una escopeta calibre 12/70 con cartuchos calibre 12.Los vecinos de Celestino confirmaron que en la casa de al lado funcionaba un punto de venta de drogas que ya había sido baleado en otras oportunidades.

