Piñas, empujones, patadas, invasión de cancha y mucha gente mirando, eran un combo al límite de lo peligroso. La escena fue registrada en Playa Grande y publicada por un usuario de X.
El picado en la arena atrajo muchísimo público en el atardecer marplatense y los jugadores empezaron a jugar cada vez más fuerte.
El picado se debió suspender en varios momentos por las peleas entre jugadores y de jugadores con algunos integrantes del público.
La gente estaba dividida arengando a ambos equipos, sin embargo al final todos terminaron cantando juntos: «que lindo el fútbol, lpqlp…».
Según fuentes consultadas, el partido terminó sin heridos registrados.

