En una declaración de varias de tres horas que buscó demoler la estructura de la acusación en su contra, el anestesista Hernán Boveri se presentó ante la Justicia para defender lo que llamó una «carrera intachable» y denunció «una caza de brujas».
Lejos de mostrarse conciliador, el médico denunció haber sido víctima de un interrogatorio bajo amenazas y aseguró que la causa es una construcción basada en conjeturas y chismes de terceros.
LA DECLARACIÓN:

- – Me estigmatizan
- – Jamás tuve conflicto con nadie
- – Mí carrera es intachable esta causa empezó con una cadena de rumores
- – La mujer que declaro no presenció ninguno de los hechos investigados
- – Es una caza de brujas
- – Nada fue corroborado. Solo versiones de lo que Delfina le dijo a sus amigas
- – Llevaron a tribunales temas que no son delictivos
- – La acusación es vaga e imprecisa
- – No está determinada la conducta.
- – Mí vínculo con Fini fue una relación consensuada y luego tergiversada y judicializada
- – La propia Delfina dijo que su vínculo conmigo no puso en riesgo la vida, ni nada
- – No hay un solo elemento que sostenga la acusación
- – No se demostró faltante alguno
- – El juez solo se dedicó a imaginar
- – Estoy indefenso. No sé de qué defenderme
- – La imputación son solo conjeturas
- – El propio hospital Italiano dice que no pudo registrar faltante de Propofol
- – Sin faltante no hay perjuicio
- – Lo que encontraron en el allanamiento lo puedo documentar
- – Me apretaron de la Asociación de Anestesistas – Centraron el interrogatorio en mí relación con Delfina
- – No confesé, ni reconocí ningún hecho
- – Me interrogaron tres horas con amenazas
- – La renuncia no fue redactada por mí
«SIN FALTANTE NO HAY PERJUICIO»
El eje central de la defensa de Boveri se apoyó en un dato administrativo: según el médico, el propio Hospital Italiano informó que no pudo registrar faltantes de propofol.
«Si no hay faltante, no hay delito», sentenció. Para el anestesista, la acusación de administración fraudulenta es «vaga e imprecisa» y el magistrado se ha dedicado a «imaginar» conductas que no fueron probadas.
Respecto a los insumos médicos hallados en su domicilio durante los allanamientos, Boveri fue tajante: aseguró que puede documentar el origen de cada elemento y reiteró que se trataba de material para uso veterinario o, en algunos casos, insumos ya vencidos que no tenían valor operativo para el hospital.
«TERGIVERSARON MI RELACIÓN CON DELFINA»
Boveri no esquivó el tema del vínculo con la residente Delfina «Fini» Lanusse, también procesada. Según sus palabras, se trató de una relación privada y consensuada que terminó siendo «judicializada» de forma arbitraria.

«Llevaron a tribunales temas que no son delictivos», se quejó el profesional, señalando que la propia Lanusse declaró que su vínculo con él nunca puso en riesgo la vida de nadie ni afectó su desempeño profesional.
Para Boveri, el foco del interrogatorio en su vida personal demuestra que la causa es una «estigmatización» y una respuesta a una «cadena de rumores» iniciada por personas que no presenciaron los hechos.
«APRIETES» Y RENUNCIA FORZADA
Uno de los puntos más polémicos de su descargo fue la denuncia contra la Asociación de Anestesistas. Boveri afirmó haber sido presionado por la entidad y aseguró que el documento de la renuncia a su puesto no fue redactada por él, sugiriendo que fue forzado a firmarla en un momento de vulnerabilidad.

«Me siento indefenso, no sé de qué defenderme», concluyó el médico, quien calificó todo el proceso como una «caza de brujas» donde nada ha sido corroborado por pruebas materiales, sino por versiones de lo que Lanusse supuestamente le contaba a sus amigas.
UN FUTURO BAJO EMBARGO Y VIGILANCIA
Pese al descargo, la situación de Boveri sigue siendo delicada. La Justicia mantiene el procesamiento por administración fraudulenta, un embargo de $70 millones de pesos y la inhabilitación para ejercer la medicina.
Tanto él como Lanusse permanecen con prohibición de salida del país mientras los peritos intentan determinar si, más allá de los testimonios, existen registros digitales que confirmen el desvío de drogas para las polémicas fiestas privadas.

