
Tras años de incertidumbre y postergaciones, la Justicia de Brasil confirmó este 5 de mayo la condena de seis años de prisión contra Juan Darthés.
El tribunal rechazó los últimos recursos presentados por la defensa, ratificando la culpabilidad del actor en el caso de abuso sexual denunciado por Thelma Fardin.
Esta decisión sella un precedente histórico para la cooperación jurídica internacional en casos de violencia de género, habiendo atravesado las jurisdicciones de Argentina, Nicaragua y Brasil.
Según publicó el portal infobae, el fallo sostiene que el delito de «estupro» (violación, según la terminología legal brasileña) quedó plenamente probado, validando el testimonio de la actriz y las pruebas recolectadas durante el proceso.
La sentencia establece que Darthés deberá cumplir su pena bajo un régimen semiabierto. Este sistema le permite al condenado realizar actividades laborales fuera de la unidad penitenciaria durante el día, con la condición obligatoria de regresar cada noche a dormir en prisión.La resolución fue recibida con alivio por Thelma Fardin y Amnistía Internacional, quienes destacaron que finalmente se ha alcanzado la verdad jurídica.
LAS CLAVES
- Pena: Seis años de prisión.Delito: El tribunal lo halló culpable de «estupro» (término legal en Brasil para violación) por los hechos ocurridos en 2009 en Nicaragua, cuando Fardin tenía 16 años.
- Régimen: Deberá cumplir la pena en un régimen semiabierto. Bajo este sistema, el condenado puede salir a trabajar durante el día pero tiene la obligación de regresar al centro de detención para dormir por las noches.
- Situación actual: Tras el rechazo de los últimos recursos de apelación presentados por su defensa, la sentencia se considera ejecutable e irreversible.

«Este es un triunfo de la persistencia frente a la impunidad», declararon desde el entorno de la actriz, subrayando que el fallo es irreversible y de ejecución inmediata.
El caso, que comenzó con una denuncia pública en 2018, se convirtió en un símbolo del movimiento contra el acoso y el abuso en América Latina.
Con la sentencia firme, se cierra uno de los capítulos judiciales más mediáticos y complejos de la región.
La justicia brasileña ha enviado un mensaje contundente sobre la imprescriptibilidad de la búsqueda de reparación para las víctimas. Ahora, el proceso se centra en los trámites administrativos para que el actor comience a cumplir de forma efectiva la sanción impuesta, poniendo fin a casi una década de disputa legal.

