
Una investigación de la DDI Mar del Plata culminó con la detención de una mujer acusada de extorsión y usura, tras la denuncia de una víctima que aseguró haber sido amenazada y presionada para saldar una deuda que creció de forma desproporcionada. Durante el operativo, ordenado por la UFI N°12, a cargo del fiscal Luis Ferreyra, los agentes secuestraron dinero en efectivo, dispositivos electrónicos y documentación ligada a la maniobra.
Todo comenzó en enero de 2023, cuando la víctima, una mujer de 50 años, solicitó un préstamo de $1.000.000 a Andrea Romina Mostafa (45). Según la denuncia, ambas acordaron la firma de pagarés por $330.000, con el compromiso de devolver el dinero en cuatro meses. Sin embargo, tras retrasarse en algunos pagos, Mostafa elevó la suma adeudada a $7.000.000.
Ante la imposibilidad de afrontar la deuda, la mujer entregó su vehículo, un Citroën Berlingo, como parte de pago. Pero la situación se agravó. De acuerdo con la denuncia, la prestamista empleó métodos extorsivos, como amenazas telefónicas y disparos de arma de fuego contra la vivienda de la víctima, para exigir nuevas sumas de dinero.
Así, la deuda continuó aumentando: primero a $25.000.000 y, finalmente, a $96.000.000, monto por el que Mostafa incluso habría exigido la entrega de la casa de la denunciante para cancelar la deuda.
Con intervención de la fiscalía, personal del Gabinete de Extorsivos de la DDI reunió pruebas clave, entre ellas recibos, comprobantes de pago y conversaciones telefónicas, que permitieron solicitar una orden de allanamiento y detención para la sospechosa.
Durante el allanamiento, los investigadores detuvieron a Mostafa y secuestraron tres teléfonos celulares, anotaciones y pagarés a nombre de la víctima, carpetas con recibos de la denunciante y de otras personas, una notebook, 2.200 dólares y $1.275.000 en efectivo. Además, los policías encontraron una caja con 13 relojes de alta gama y bijouterie de oro. Por disposición judicial, los objetos fueron fotografiados para intentar determinar si habían sido entregados por otras posibles víctimas como forma de pago.
Tras el operativo, Mostafa fue trasladada a la Unidad Penal N°50 de Batán, donde quedó alojada a disposición de la Justicia.


